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X Foro Eurolatinoamericano de Comunicación
"La prensa en las reglas del juego democrático"
San José de Costa Rica 16 al 18 de noviembre de 2004
Relatora: Milagros Socorro
La demostración de la capacidad escrutadora de nuestro oficio sobre el poder y sus desviaciones, que acababa de dar la prensa costarricense en el reciente proceso que concluyó con la detención preventiva de dos ex presidentes de ese país, señalados de corrupción administrativa, fue constante objeto de alusiones a lo largo de nuestra en San José de Costa Rica y arrojó una luz de optimismo y confianza en el rol de los medios de comunicación sobre el encuentro sostenido en San José entre periodistas, comunicadores y voceros de diferentes instituciones de Europa y América Latina, convocados por la Asociación de Periodistas Europeos (APE), la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).
En el saludo con que abrió el X Foro Eurolatinoamericano de Comunicación "La prensa en las reglas del juego democrático", el día martes 16 de noviembre, José Luis Ramírez, secretario de la Corporación Andina de Fomento (CAF), marcó la pauta del debate que estaba instalando al decir que "no concebimos un desarrollo sostenible sin instituciones sólidas y unos medios de comunicación independientes". Y agregó, al final de su discurso de instalación del encuentro que esperaba que éste contribuyera a afianzar los vínculos entre los periodistas latinoamericanos y europeos y a favorecer las redes de intercambio y colaboración entre nosotros.
Gustavo Bell, ex Vicepresidente de la República de Colombia y vocero de la Junta Directiva de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), dio la bienvenida a las deliberaciones del foro, hizo un apretado esbozo de la misión y actividades más relevantes de la Fundación de la que es vocero, y resumió la agenda del encuentro en estos términos: "Tenemos el desafío de plantear fuertes y diversos contenidos para repensar las relaciones de Europa y América latina, que se vienen debilitando lentamente en medio de las insuficientes obsesiones por celebrar acuerdos de libre comercio, proteger inversiones, prevenir el terrorismo y bloquear los flujos migratorios." Bell recordó que la FNPI está cerca de cumplir diez años y que una de las metas para el futuro próximo es el afianzamiento de los vínculos con periodistas de España y Portugal.
Quedó instalado el X Foro Eurolatinoamericano y el primer ponente fue el ingeniero en computación y periodista costarricense, Alejandro Urbina, director del Diario La Nación, de esta ciudad. Muy entusiasmado por los resultados de las investigaciones reporteriles del equipo que encabeza, Urbina nos dio la bienvenida "a una Costa Rica diferente de la que conocíamos hace unas cuantas semanas." El gran cambio lo había propiciado, justamente, una pesquisa periodística que, en combinación con el desempeño de una Fiscalía General de la República, independiente y muy tenaz, concluyó con la detención preventiva de dos ex presidentes de la República señalados de corrupción en el desempeño de sus altos cargos. Con tan auspicioso antecedente, Urbina aseguró que pocos momentos en la historia de su país han sido más propicios para una discusión sobre el papel de la prensa en las reglas del juego democrático, que en Costa Rica cambiaron con los acontecimientos del semestre iniciado a partir de abril de este año cuando una serie de reportajes, tanto de la prensa como de la televisión contribuyó a que dos ex presidentes de la República, el ex secretario de la OEA, Miguel Ángel Rodríguez, y el fundador del partido político que lo llevó al poder, Rafael Ángel Calderón, enfrenten cargos por manejo irregular de los dineros del Estado. Y otro exmandatario, José María Figueres, del partido tradicional contrario, se vio obligado a renunciar a la dirección ejecutiva del Foro Económico Mundial en Ginebra, Suiza, también como consecuencia de implicaciones en el mismo sentido, y como resultado de pesquisas adelantadas por el periodismo tico.
Durante su intervención, Alejandro Urbina afirmó que "el Congreso y la presidencia, y, por supuesto, el Poder Judicial, de quien depende la Fiscalía, han apoyado, hasta ahora incondicionalmente, las acciones del Fiscal General, Francisco Dall'Anesse. Mientras que la opinión pública, mayoritariamente, reconoce la labor de la prensa y, aunque con sentimientos encontrados, aplaude que se descubran y espera que se castiguen los abusos del poder de parte de políticos y empresarios inescrupulosos."
En la ponencia inaugural de nuestra cita costarricense, el periodista brasileño Clóvis Rossi, autor de una columna diaria y miembro del Consejo Editorial de Folha de Sao Paulo, y ganador del Premio Nuevo Periodismo CEMEX - FNPI, 2004 en la modalidad de Homenaje, inició su disertación diciendo que si íbamos a hablar de reglas del juego democrático, no podíamos limitarnos a hablar de la prensa, teníamos que referirnos también a los gobiernos y las empresas.
Y Rossi se refirió a los gobiernos y a las empresas. Recordó que en la más reciente cumbre Europa - América Latina y el Caribe, realizada hace dos años en Madrid, cuando el presidente del Gobierno español era José María y el presidente de Argentina era Eduardo Duhalde, que recién había heredado una moratoria gigantesca de la deuda argentina, la devaluación del peso y la consecuente crisis económica. "Aznar y Duhalde", evocó Rossi, "comparecieron ante los periodistas en una conferencia de prensa que fue una humillación para el presidente argentino. Humillación que yo pocas veces he visto sufrir a un presidente en mis años de periodista. Y ya llevo más de 40. Aznar decretó que Duhalde no tenía otro camino que seguir las recetas del Fondo Monetario Internacional. Estaba implícito que tendría que arreglar la cuestión de las tarifas de las empresas de servicios, que habían sido congeladas. En gran medida, esas empresas son españolas. Esa situación tan reciente me lleva a temer por la repetición de esa situación con el nuevo gobierno español y a enlazarla con la cuestión de las reglas de la democracia. Argentina violó, sí, principios democráticos al romper contratos. Pero antes había roto el contrato básico con su propio pueblo al permitir un deterioro económico sin precedentes en tiempos de paz."
Rossi atribuyó esa falta de consecuencia con los pueblos al menosprecio de las sociedades latinoamericanas a las reglas democráticas. Y dijo también que el más importante avance que ha habido en América Latina es la concienciación de los medios y las comunidades con respecto a la corrupción. Concientización, enfatizó, todavía no en cuanto a la acción, "que en eso vamos atrasados. Pero esa concienciación es la que ha permitido que haya mandatarios presos o en la cola para entrar a la cárcel."
Al final de su intervención, Rossi citó una frase del general Garrastazu Médici, presidente brasileño, de los tiempos duros de la dictadura militar, en los 70, cuando el espectacular crecimiento de ese país fue llamado el milagro brasileño. En visita al nordeste, que padecía una de sus recurrentes sequías, el general dijo: "el país va bien, el pueblo va mal".
-Bueno -dijo- no tenemos el derecho de permitir que en democracia, como ahora tenemos en casi toda Latinoamérica, se pueda decir que las empresas van bien, el país va bien, pero el pueblo va mal. Si lo permitimos, la democracia no será más que una botella de esperanza vacía de contenido.
Y concluyó: "como colonizado de Europa, yo espero que Europa nos ayude a pensar y encontrar un alternativa viable para América Latina."
El primer ponente del panel ¿Qué papel internacional quiere Latinoamérica para la UE?, fue Gustavo Fernández, canciller de Bolivia en tres ocasiones.
Fernández abrió fuegos afirmando que la agenda económica y comercial de Europa y América Latina no sólo está estancada sino que es desfavorable para ésta, siempre dependiente y secundaria, proveedora de materias primas y compradora de bienes con valor agregado.
Fernández se mostró completamente escéptico con respecto a la política agrícola común, marcada por los subsidios a la producción y la exportación que mantienen los países del norte, que constituyen, en su visión, el principal obstáculo en la relación económica entre los dos continentes.
Una vez expuesto un panorama poco alentador, de repetidos fracasos en las negociaciones y donde, en general, "no está pasando nada", Fernández agregó que no creía que eso fuera a cambiar. En el plano político, aseguró, es evidente que América Latina no es una prioridad para Europa y más bien está en la cola de sus preocupaciones. "No vale la pena seguir esta charada. No podemos esperar que América Latina sea una prioridad para Europa".
El segundo ponente, Tomás Abadía, encargado de negocios de la Delegación de la Comisión Europea en Costa Rica y Panamá, se apresuró a rebatir la posición de antecesor en la mesa. "América Latina sí es una prioridad para Europa. Tanto, que somos el segundo socio comercial de América Latina (el segundo incluyendo a México pero si excluyéramos a este país del cálculo, seríamos el primer socio comercial de América Latina)."
-Hoy día, se lanzó Abadía, la Unión Europea representa para América latina un socio estratégico y compartimos con América latina valores comunes en defensa de la democracia, la consolidación del Estado de derecho y gobernabilidad".
Dijo que desde 1999, cuando se celebró la Cumbre de Río de Janeiro, se está produciendo una aceleración importante en el impulso de las relaciones con América latina. Los acuerdos de Asociación con México y Chile están funcionando de manera satisfactoria. La Ronda de Doha cada vez está más cerca y se espera tener conclusiones claras en la Reunión Ministerial de Hong Kong en diciembre de 2005. La negociación con MERCOSUR está fuertemente avanzada y sentará un precedente sin antecedentes en el escenario mundial. La negociación con América central y el Grupo Andino se inspirará fuertemente en las experiencias con MERCORSUR.
Terminó pidiendo a los periodistas que contribuyéramos a la conformación de masa crítica que estimule y posibilite la asociación estratégica entre Europa y nuestra América.
Al tomar la palabra los comentaristas, el periodista argentino Martín Granovsky, subdirector de Página 12, dijo que debíamos formular la pregunta de la mesa en términos de qué es lo que América Latina espera de sí misma.
Helene Zuber, corresponsal de Der Spiegel en España, introdujo el asunto de la inversión en la mujer y aseguró que ésta es la iniciativa que más rápidamente y con mayores frutos arroja un rédito sobre la sociedad.
Cristian Bofill, director del diario La Tercera, de Chile, dijo que no debíamos presentarnos como víctimas frente a los bloques poderosos. "Finalmente, las empresas y los gobiernos extranjeros hacen en nuestros países los lobbys que nosotros permitimos".
Segundo día
En la sesión "La prensa y las reglas del juego democrático", moderada por Ricardo Uceda, director del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), el primer ponente, Emilio Menéndez Del Valle, eurodiputado español, dijo que el Parlamento Europeo se ha planteado muy seriamente la necesidad de impulsar el pluralismo de los medios de comunicación y erigirse en garantes de esa pluralidad. "Creemos que el pluralismo político consiste también en la necesidad de que, en interés de la democracia, toda una gama de opiniones se expresen a través de los medios. La democracia estaría otra vez en peligro si una voz única, con poder para propagar un solo punto de vista, llegara a tener un dominio excesivo."
Menéndez agregó que la protección de los derechos humanos se ha convertido en objetivo prioritario de la Unión Europea. Y no es baladí que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos afirme la obligación de los Estados de proteger y, en caso necesario, tomar medidas para garantizar el pluralismo en los medios. "Movido por estas preocupaciones y con base en los criterios señalados, el Parlamento Europeo aprobó el 22 de abril de este año una "Resolución sobre el peligro que corre en la U.E. y particularmente en Italia, la libertad de expresión y de información."
Menéndez aludió especialmente a la inquietud que existe en Europa con respecto al posible efecto contagio de los modales de Berlusconi, que podrían trasladarse a los diez nuevos miembros de la Unión, si un magnate del sector comunicacional se decidiera a entrar en la arena política, con la correspondiente distorsión de la competencia en el mercado de publicación, que esto conlleva. Y habló de la introducción de leyes e incluso modificación de las constituciones nacionales para evitar los monopolios.
El doctor Menéndez comentó ampliamente -y repartió entre los presentes- la Resolución del Parlamento Europeo sobre el peligro que corre en la UE, y particularmente Italia, la libertad de expresión y de información.
Eduardo Ulibarri, consultor periodístico y ex director del diario La Nación, de Costa Rica, afirmó que el mejor ambiente para que florezca una prensa libre es la democracia plural, la economía de mercado, el estado de Derecho y una constante inversión en educación.
La prensa latinoamericana, dijo, está en permanente construcción y desmantelamiento. Construcción de las democracias y desmantelamiento del autoritarismo. Ambos procesos son paralelos y se encuentran en marcha en toda la región.
En América Latina los medios de comunicación enfrentan los desafíos del mundo desarrollado y, a la vez, los propios de nuestro medio. Estos son: 1) descenso de la lectura; 2) competencia mediática; 3) la mayoría de los empresarios de medios viven pendientes de los resultados (económicos); 4) discriminación en la pauta publicitaria del Estado; 5) corrupción, el pago a periodistas por favores a terceros en el ejercicio de su profesión; 6) violencia contra los periodistas; 7) cercanía de muchos medios y periodistas a ámbitos no periodísticos (poder y partidos políticos), con la consecuente falta de independencia.
Al referirse al periodismo de su país, Ulibarri dijo que los recientes hechos han demostrado que la prensa puede ejercer una tarea de control político al tiempo que hace buenos negocios, porque se ha demostrado que el mejor negocio en prensa es hacer un buen periodismo. Asimismo, dijo que la serie de reportajes que condujo al encarcelamiento de dos ex presidentes ha propiciado el reencuentro de los ciudadanos con la participación política, ya que la denuncia reporteril junto al sistema judicial han redundado en la reducción drástica de la impunidad.
Henk Boom, corresponsal de periódicos de Bélgica y Holanda, dijo que Emilio Menéndez había aludido a un caso clarísimo de abuso de poder (se refería a Berlusconi). E inmediatamente pasó a exponer el caso holandés donde se está presentando un retroceso en la tolerancia que había caracterizado la convivencia en ese país, lo que se refleja no sólo en la autocensura y en las regulaciones a la libertad de expresión sino directamente en el asesinato de profesionales de la información.
Miguel Ángel Aguilar, periodista español, secretario general de la Asociación de Periodistas Europeos, comenzó su intervención diciendo que todas las guerras recientes han estado precedidas por una preparación de las mentalidades desde los medios de comunicación. Hizo una caracterización de la prensa según su exposición a reglamentaciones y terminó proponiendo la creación de una Fuerza de Acción Rápida, compuesta por periodistas, intelectuales y legisladores, sin ningún rango oficial, que se constituya en protectores de la libertad de prensa, la pluralidad de los medios y de la integridad de los periodistas en aquellos lugares y circunstancias donde éstos se vean amenazados. Aguilar dijo que esta comisión debía ser ágil, rápida y muy contundente.
Ignacio Rodríguez Reyna, director de El Universal, México, se centró en una tendencia que calificó de preocupante y que apunta a que la gente común y corriente asocia la política con la corrupción, con lo sucio y lo deleznable. "Y la prensa ha caído en la trampa de comprar la agenda de los grupos de poder en disputa, transmitiendo esos valores. Todo esto ha llevado a un consenso de la sociedad que redunda en un cada vez mayor distanciamiento entre los ciudadanos y los procesos de la política institucional."
En opinión de Ignacio Rodríguez Reyna, estamos ante una creciente erosión de la credibilidad de los políticos y desencanto con la democracia electoral, que se refleja en una inhibición ciudadana de participar en política. "Creo", dijo Nacho, "que la prensa debe hacer política, una política no partidista, que ponga en el centro de la escena los problemas fundamentales de las sociedades. Tenemos que recuperar los temas ciudadanos, colocarlos en la agenda nacional todos los días, hacer que copen los espacios que hoy controlan las élites políticas. Tenemos que reivindicar desde las páginas de la prensa el ejercicio de la política como una actividad colectiva, social, como un espacio ciudadano que no pertenece en exclusiva a las élites. Tenemos que reexpropiar la política. Es decir, tenemos que dignificar la política."
Daniel Santoro, periodista de investigación argentino, se extendió en su comentario para afirmar que el mejor aporte que la prensa debe seguir dando a la consolidación de la democracia en América Latina es ejercer el rol de perro guardián de la democracia frente a los gobiernos de todo signo. "Es importante cumplir con este rol, además de los tradicionales de informar, formar y entretener porque la corrupción no sólo significa el robo de dinero público sino que también carcome la credibilidad de la democracia". Dicho esto, Santoro afirmó que durante el gobierno del ex presidente Menem, la sociedad civil había empujado a los periodistas a desempeñar el rol de fiscales de la corrupción frente a una justicia y manipulada por el gobierno; y se lamentó de que en la actualidad, a pesar de que "con Kirchner hubo mejoras respecto de la lucha contra la corrupción y la impunidad [...] muchos de aquellos periodistas que ejercieron el papel de perro guardián de la democracia durante el menemismo, están ahora con los brazos caídos frente al gobierno de Néstor Kirchner".
La segunda parte de esta sesión, moderada por José Carreño Carlón, profesor de la Universidad Iberoamericana, México, tuvo como primer ponente a José María Ridao, embajador de España ante la UNESCO, quien se preguntó si el cambio al que estamos asistiendo es inédito o ya lo hemos experimentado. E inmediatamente afirmó que la consecuencia fundamental de la extensión del Consenso de Washington ha sido el debilitamiento de las instituciones, que ha producido una alteración del discurso democrático a partir de la cual se plantean opciones "que no son posibles ni legítimas" y que se expresa también en la ruptura del funcionamiento normal de las organizaciones, jerarquías y responsabilidades. "Al final, nadie es responsable y las responsabilidades se diluyen en una cadena explicaciones y justificaciones orquestada para eludir las respectivas responsabilidades".
Según Ridao, la idea de legalidad se ha alterado y la ley se aplica aleatoriamente. "Cada vez aceptamos con mayor normalidad, por ejemplo, la existencia de leyes especiales, como las que suponen el quiebre del principio del fuero territorial de la ley".
Al final de su intervención se preguntó: ¿qué esperaríamos de la prensa? Y remató sin titubeos: "pues, la crítica". Entendiendo ésta como una descripción de la realidad que nos dé un relato distinto del que nos ofrece el poder; que exprese la verdadera percepción de quien emite el mensaje y que nos aporte una descripción alterna de la realidad.
Carlos Fernando Chamorro, periodista nicaragüense, director del programa televisivo "Esta semana", advirtió que Centroamérica no es homogénea. Y citó al sociólogo Edelberto Torres Rivas, quien dejó dicho que "en realidad, Centroamérica como entidad no existe y que más bien es una invención de los europeos para facilitar y simplificar sus trámites de cooperación externa". Dicho esto expuso con detalle la situación de represión, militarización y crímenes que ha vivido la región en las últimas tres décadas, y el papel de la prensa en estos procesos. "Entre 1970 y 2000", dijo Chamorro, "en Centroamérica murieron 112 periodistas, entre ellos mi padre, Pedro Joaquín Chamorro, que fue asesinado en 1978." Posteriormente, aludió al periodo de transición y de gobernantes autoritarios para concluir en el asunto de la concentración de los medios de comunicación en posesión de grandes grupos del poder privado, lo que considera otra forma de limitación de la democracia.
Iniciada la tanda de los comentaristas, Ernesto Estévez, jefe de información de la cadena SER, España, dijo que el papel de la prensa abarca el de animar y fomentar los usos democráticos, sobre todo durante las transiciones políticas. Al aludir al asunto de la crítica, mencionada por Ridao, Estévez dijo que se debía contar lo que está pasando, criticar los errores, resaltar los aciertos y detectar los abusos. Advirtió que los medios de comunicación no deben suplantar a los partidos políticos para convertirse en oposición de los gobiernos.
Walter Haubrich, corresponsal en España de "Frankfurter Allgemeine Zeitung", abundó en torno a la riesgosa -por ambigua- posición de los periodistas que han querido sustituir a los profesionales de la política y dijo que "llegado el momento, deberían optar entre esa actividad y el ejercicio periodístico".
Eleazar Díaz Rangel, periodista venezolano, director del diario "Últimas Noticias", comenzó advirtiendo que el "Venezuela es un caso atípico y no fácil de comprender". Acto seguido sustentó con diversos episodios su percepción de que en Venezuela la mayoría de los medios de comunicación jugó un papel de preparación para el derrocamiento del presidente Hugo Chávez en abril de 2002, "cuando se incurrió en ocultamiento, deformación en invención de información", así como en la fragua del paro petrolero de 2002 -20003, "que tuvo su mayor promoción en los medios"; y resaltó la libertad de expresión de que goza su país.
José Rubén Zamora, presidente de "El Periódico", Guatemala, llamó la atención sobre el hecho de que "no podemos convertirnos en rehenes de la democracia, más cuando ésta, en realidad, es una cleptodictadura que se renueva con elecciones cada cuatro años."
-Son innumerables y recurrentes -dijo Zamora- los intentos de poner a la prensa y a los periodistas al servicio de una causa, una ideología, un ideal, un interés o un gobierno. Siempre estos intentos por nobles y sublimes que parezcan tienen un fin parecido: someter y amarrar a la prensa y a los periodistas.
Al finalizar conminó a los europeos a que no se limiten a ver la alfombra "sino la suciedad que se oculta debajo".
Tercer día
Jaime Abello Banfi, director de la FNPI; es el moderador de la mesa "La educación, eje fundamental de la sociedad del siglo XXI", que se inicia con la intervención de Bernardo Díaz Nosty, catedrático de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, España, cuya principal propuesta es el rescate, en el terreno de las libertades públicas y de la libertad de expresión, de paradigmas que están enterrados, como la Doctrina de la Responsabilidad Social de los Medios. Díaz Nosty señaló que aún conservan plena vigencias paradigmas como el que apunta a que el mercado no está hecho para defender las libertades y que, por tanto, el Estado debe intervenir cuando se requiera de esa defensa. Abogó en favor de la autorregulación de los medios, que el mercado no sea el único mecanismo de regulación.
Enrique García, presidente ejecutivo de la Corporación Andina de Fomento, CAF, hizo un guiño a la concurrencia asegurando que en su próxima reencarnación sería periodista. E inició una disertación -con abundante apoyo gráficos- destinada a comprobar que en los últimos años, no obstante los diversos modelos probados, América Latina ha perdido espacio en el mundo: decrece en educación, competitividad y ahorro mientras aumenta en desempleo, pobreza e inequidad. "Es la región del mundo con peor distribución de la riqueza".
Expuesto el desalentador panorama, García expuso la Agenda Integral de Desarrollo que adelanta la CAF y formuló una serie de recomendaciones concretas para favorecer el acceso de las mayorías a la educación y crear incentivos para que sea una opción viable.
El primer comentarista de esta mesa fue Ángel Gonzalo, director de Programas de Onda Cero, España, quien se jactó de que "en estos foros entramos en el debate de los conflictos más profundamente que en las propias cumbres". Dijo que todos los que tenemos responsabilidades en los medios de comunicación debemos asumir nuestro rol de divulgadores de contenidos; y aludió a la necesidad de conservar y respetar las normas que mantengan cohesionada la lengua que hoy usamos más de 400 millones de hablantes en toda la hispanidad.
Pedro Medellín, politólogo colombiano, columnista de El Tiempo y director de la Fundación Ortega y Gassett, comenzó proponiendo esta interrogante: ¿por qué América Latina no logra revertir el modelo educativo? "Hay un problema muy serio", dijo, "de convertir la educación en políticas de Estado por desconocimiento del asunto y por la baja capacidad de ejecución de los presupuestos previstos; así como por la falta de control y de rendición de cuentas." Medellín dijo que las dirigencias, en realidad, tienen muy poca convicción de la importancia de la educación y del acatamiento de las normas.
Javier Fernández Arribas, director de Informativos de Punto Radio, España, lanzó esta provocación: "¿en realidad da votos la educación?". Y remató preguntándose si no habrá empresarios y políticos interesados en perpetuar la falta de educación para así contar con una reserva permanente de trabajadores baratos y electores acríticos.
Flavio Gut, director ejecutivo de "O Estado de Sao Paulo", Brasil, abrió fuegos diciendo que no creía que América Latina debía esperar algo de Europa. "Debe sí trabajar para conquistar sus espacios".
Su comentario se refirió íntegramente a su país, Brasil, del que dijo que a pesar del incremente cuantitativo en materia de educación, no se nota un incremento cualitativo. "No es suficiente avanzar, es preciso salvar los graves rezagos que aún tenemos. Brasil mejora pero sus competidores no están inmóviles."
Al final del encuentro, la totalidad de los asistentes tenían la certeza de que éste había sido más fructífero, registrado menos ausencias y, definitivamente, mejor organizado que cualquier cumbre de jefes de Estado.
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